Un hammam (en grafía árabe, حمام), también conocido como baño árabe, baño turco o hamam, es una modalidad de baño de vapor que incluye limpiar el cuerpo y relajarse. Por extensión se denominan igualmente así, los edificios en los que estos se encontraban y cuya estructura respondía a las distintas estancias que precisa el proceso del baño. De su nombre en árabe al-ḥamma (الحمّة) derivan los topónimos españoles «Alhama» y los portugueses «Alfama».

Han desempeñado un importante papel en las culturas del Medio oriente como punto de reunión social, ritual de higiene y como elementos arquitectónicos. Los europeos los conocieron por sus contactos con los otomanos y en Europa oriental fueron populares durante la Era Victoriana.

En España hay un gran número de edificios históricos que, en su momento, fueron «hammam», prácticamente en todas las ciudades del sudeste peninsular. Por ejemplo, los Baños del Almirante, un edificio de estilo mudéjar construido en 1313, situado junto al Palacio de los Almirantes de Aragón, en el centro urbano de Valencia; los Baños árabes de Hernando de Zafra, en Granada; El Bañuelo, situado junto al río Darro, en la misma ciudad y los Baños Árabes de Jaén, conservados en el sótano del Palacio de Villardompardo, que fueron construidos en el siglo XI aprovechando restos de de un baño romano.

Cuando era posible, se utilizaba agua termal natural; aunque las instalaciones son modernas, una continúa usándose hasta la actualidad en Alhama de Granada. En otros, el agua se calentaba con leña, totalmente imposible en una casa particular. Aunque, hoy día, gracias a la tecnología, se han desarrollados sistemas alternativas que hacen posible tener un baño turco en casa.

Como se toma un baño turco.-

El proceso de tomar un baño turco es una variante húmeda de una sauna, pero está más relacionado con las prácticas de baño de los romanos. Tomar un baño turco primero exige la relajación en un cuarto (conocido como cuarto tibio) calentado con un flujo continuo de aire caliente que permite que el bañista respire libremente. Luego, pasan a un cuarto aún más caliente (conocido como cuarto caliente) antes de sumergirse en una piscina fría. Después de hacerse un lavado completo de cuerpo y recibir un masaje, finalmente se retiran al cuarto de enfriamiento para un período de relajación. A los visitantes se les da una tela, llamada futa, que se lleva alrededor de la cintura como un pareo, además de servir como toalla.

Hoy en día se ha desarrollado un importante crecimiento del turismo de descanso, lo que ha dado lugar a la aparición de nuevos baños al estilo árabe, en ciudades como Granada (Hammam Granada, y otros), Córdoba, Toledo, etc. También en los centros de Spa, es común encontrarse Saunas húmedas y como decíamos antes, la tecnología permite por una inversión no demasiado grande, tener una instalación personal en nuestra propia casa.

Beneficios

  • El calor al que es sometido el organismo le obliga a acelerar sus funciones metabólicas: aumento de ventilación, aceleración de la circulación sanguínea y estimulación de los sistemas nervioso y hormonal, lo que produce una mejora general de la salud.
  • Permite una mayor oxigenación y revitalización de los tejidos. Ayuda a retardar el proceso de envejecimiento de la piel.
  • El vapor produce una equilibrada dilatación de los poros y procura una transpiración abundante que, además de eliminar toxinas e impurezas, estimula la circulación sanguínea.
  • Con la dilatación de los poros de la piel, el vapor permite una limpieza profunda y duradera que deja la epidermis lisa y aterciopelada.
  • Desde un vista terapéutico el baño turco humedece las vías respiratorias, es expectorante en caso de resfriado, tos y ronquedad. Además, ayuda a combatir la bronquitis, la sinusitis y otras afecciones de tipo respiratorio.
  • Los pulmones y todo su sistema bronquial aumentan su capacidad de intercambio de oxígeno y ventilación general.
  • Contribuye a la limpieza de los genitales femeninos., vulva y vagina y facilita la secreción del flujo vaginal. Las dismenorreas o menstruaciones dolorosas son siempre aliviadas por la acción del calor.
  • Relaja el sistema nervioso., por lo tanto, tiene resultados muy beneficiosos para todas las personas que sufren de estrés, ansiedad, depresión, etc.
  • Indicado para los adolescentes con acné. y para los hombres, porque alisa y suaviza la piel, lo que les facilita el afeitado.
  • Es menos estresante para el organismo que la sauna, a pesar del efecto psicológico de ‘agobio’ que produce la ‘niebla’.

(Fuente Wikipedia y Revista Consumer)